Miranda Moreno Ávila

En 2022 estaba terminando de estudiar segundo curso de Diseño de Moda en Madrid. Desde los diez años tenía como objetivo hacer esta carrera. Su abuela ha sido y es fuente de inspiración. De ella aprendió a amar el mundo de la costura y del patronaje desde muy pequeña.
Ha luchado por cumplir este sueño y ha tenido clara su meta, aunque para crecer y superarse ha escuchado todo tipo de comentarios. Considera que "tanto lo bueno como lo malo que nos sucede es una enseñanza que la vida nos da; pero hay que saber identificar que es aquello importante con lo que nos quedamos."
Durante su niñez le dijeron que a la gente mayor había que escucharla, ya que ellos han sabido llegar lejos consiguiendo sus propósitos y esforzándose por superar los obstáculos. Por ello, cada vez que va a su pueblo, Andés, le gusta cultivar en sí lo que le aportan sus vecinos: la humildad, el trabajo, la sabiduría, la empatía, la amistad y el afecto.
Asegura que para llegar a ser quien es, ha trabajado y ha puesto mucho de su parte. Además ha cambiado su perspectiva de ver las cosas priorizando el amor y el conocimiento; sin embargo, cree que todavía ha de aprender mucho más y que le queda un largo camino que recorrer.
Agradece que se haya valorado su personalidad y su actitud ante la vida para la concesión de este galardón.